miércoles, 29 de abril de 2015

TAREAS PENDIENTES

Tengo una foto desde hace dos años pululando por el escritorio de mi ordenador, aguardando a ser enviada a uno de sus protagonistas. Si la tuviera en papel, ya se la habría llevado a Carranque, pero con esto de la informática las cosas quedan olvidadas ahí: en ese cúmulo de fotos que tenemos guardadas en Imágenes o entre el mar de carpetas y archivos que aparecen en la pantalla del ordenador. No tengo ninguna dirección de correo electrónico a la que enviarla, así que hoy he decidido no dejar pasar más el tiempo y valerme del blog para hacerla llegar a su destinatario (ya de paso, a sus destinatarios).


Ángel Bueno y Miguel Ángel en la IV Maratón Ciudad de Málaga 2013
(Fotografía: Pedro Delgado)

 El que aparece a la izquierda de la imagen es mi amigo Ángel Bueno, al que le tengo un cariño especial ya que fue compañero de carreras en mis primeros años de atletismo, cuando viajábamos a competir a otras ciudades con la selección malagueña (él estaba por entonces en el Club Santa Rosa de Lima y yo en el CAIM), y también fue compañero de salidas de adolescencia en aquellos fines de semana en los que no había competiciones y podíamos desplazarnos hasta Torremolinos para la sesión de tarde de la discoteca New Piper's.





 La foto se la hice en la Maratón de Málaga de 2013 y, como ven, se le ve feliz después de haber acabado esos 42 kilómetros con 195 metros. En esa edición la llegada fue en el Palmeral de las Sorpresas del puerto de Málaga, donde precisamente estaré varios días esta semana firmando mi nuevo libro (qué pesados nos ponemos los escritores cuando estamos de promoción*). Y hablando de la Maratón de Málaga, ya he leído en la prensa que el Ayuntamiento le ha confiado la prueba a una filial española de la multinacional estadounidense Octagon Esedos. Y yo, que me gusta que las cosas de Málaga las organicen los de casa, me pregunto por qué no le han encargado la organización de la prueba a Málaga Sport, una empresa de aquí que lleva 25 años organizando de manera impecable la Media Maratón Ciudad de Málaga. En fin, de desagradecidos está el mundo lleno, tan lleno como la pantalla de mi ordenador, donde, como les dije al principio, se me acumulan los archivos y las carpetas. A ver si me siento un rato y hago una "limpiá".

*Firmaré en la Feria del Libro los siguientes días:
Sábado 2 a las 19:00 h (Caseta de la Librería Q Pro Quo)
Miércoles 6  a las 18:00 h (Caseta de la Librería Luces)
Sábado 9 a las 19:00 h (Caseta de la librería Proteo y Prometeo)

Kasbah de Telouet, 2001  (Fotografía: Sergio Camacho)

Nota: Esta entrada está dedicada a mi amigo Ángel Bueno, con el que tan buenas risas nos echábamos.

jueves, 23 de abril de 2015

DE NUEVO POR AQUÍ


La primera escayola de mi vida

Este es uno de los dos motivos por los que he tenido abandonado el blog últimamente: una escayola en la mano izquierda por una distensión de ligamentos del pulgar, lo que se conoce como "pulgar del esquiador". Afortunadamente, no tuve que dejar de esquiar, pues me la pusieron a la vuelta, ya en Málaga. El viaje fue estupendo: los alumnos aprendieron a esquiar o a surfear sobre la nieve, y se lo pasaron en grande. Una experiencia que seguro no olvidarán. O mejor dicho, no olvidaremos.


Hotel 2000. Estación de esquí de Port Ainé, 2015  (Fotografía: Pedro Delgado)

Pedro Delgado en la estación de esquí de Port Ainé (Fotografía: Javier Guijarro)


 El otro motivo, más happy, es que para final de mes llega a las librerías mi nuevo libro, y he estado corrigiendo las pruebas de imprenta y creando un blog con el que arroparlo.




http://cartadesdeeltoubkal.blogspot.com.es/


 Aprovechando que hoy es el día del libro, os invito a curiosear este nuevo blog (más parecido a una página web) y a que os hagáis con un ejemplar del libro en cuanto llegue a las librerías. Si lo queréis dedicado, podéis pasaros el próximo día 9 de mayo por el Palmeral de las Sorpresas donde, a partir de las 19:00 horas y dentro de los actos programados para la Feria del Libro, estaré firmando ejemplares en el stand de Proteo y Prometeo. Será un placer veros por allí. 

 Y de paso, y como éste es un blog de atletismo, os animo en día tan señalado a releer algunas de las críticas literarias, relacionadas con este bello deporte, que encontraréis en este blog o en la sección Calle 1 de la página web El loco que corre.
http://www.ellocoquecorre.com/category/cultura/calle-1/


Aquí os dejo unas pinceladas de dos de ellas:


LA MEDIA DISTANCIA
Alejandro Gándara
Alejandro fue atleta en su juventud, y eso se nota y se agradece porque uno disfruta del libro por partida doble. Por un lado la lectura de lo que le acontece a Charro -quien tras ganar una vuelta pedestre a su pueblo es instado a correr en el Helmántico-, y por otro la de esas cosas con las que uno puede sentirse identificado: lugares comunes como las maneras que cada uno tenía de enroscar los clavos en las zapatillas o de sopesar si merecía la pena seguir corriendo por la fuerza de la costumbre.


CEMENTERIO DE PIANOS
José Luis Peixoto

Toda Olimpiada tiene sus héroes, pero estos no son únicamente los que se cuelgan las medallas, los hay que tienen que enfrentarse a las adversidades: atletas que se desorientan y no atinan a dar con la meta; atletas que caen por un tropiezo o un empujón y se levantan para seguir; atletas que llegaban con la vitola de favoritos y sucumbieron ante el coraje de otros; atletas que se retiran, que abandonan la pista mientras los demás continúan corriendo y desaparecen del mundo perseguidos por sus fantasmas, presos de sus remordimientos; y, por último, los hay que fallecen en el esfuerzo como personajes de una tragedia griega. A este último grupo es al que pertenece el héroe de Cementerio de pianos.

Pueden leer la crítica completa en:




 



sábado, 21 de marzo de 2015

BODAS DE PLATA

La boda de mis padres
 Concepción Fernández Quintana y Francisco Delgado Acosta
Iglesia de la Trinidad, 19 de enero de 1964, Málaga


Veinticinco años no son nada para mis padres, que el año pasado celebraron sus bodas de oro, pero para los organizadores de una prueba deportiva, veinticinco años son un mundo. Como se imaginarán, me estoy refiriendo a la Media Maratón Ciudad de Málaga, que mañana celebra sus bodas de plata.




 Me gustaría acompañar a los organizadores en un día tan señalado, y ver la salida y la entrada en meta de los atletas, pero esa misma mañana me voy de Viaje de Estudios con mis alumnos a los Pirineos (Port-Ainé), donde nos aguardan cinco días de esquí.

 El año pasado escribí una entrada en el blog acerca de la primera edición de esta prueba, un post que tuvo muchísimas visitas y cuyo enlace os anoto aquí por si no lo visteis en su momento. También os muestro un vídeo que ha conseguido el amigo Juan Sarria Cuevas sobre esa primera edición. Se grabó con una cámara beta, por lo que la calidad no tiene nada que ver con las grabaciones de ahora; aún así, resulta emocionante verlo.



http://pedrodelgadofernandez.blogspot.com.es/2014/04/la-i-media-maraton-ciudad-de-malaga.html



(Problemas para subir el vídeo. Intentaré solucionarlos lo antes posible)


 Suerte a los que corráis el domingo. Y un abrazo a los amigos de Málaga Sport, extensible a cuantos colaboraron con ellos en estas veinticinco ediciones. ¡Enhorabuena a todos por esas bodas de plata!

lunes, 16 de marzo de 2015

LA FAMILIA







Todos tenemos una familia formada por padres, hermanos, abuelos, tíos, primos, sobrinos y demás parientes; pero los que hacemos atletismo tenemos además otra familia formada por todos aquellos compañeros con los que hemos entrenado o competido a lo largo de los años. Una familia atlética que tiene su máximo exponente en la figura del club. Y traigo todo esto a colación porque la mañana del sábado nos reunimos los componentes del club CAIM (Club Atletismo Independiente Malagueño) para hacernos una foto de familia, pues la anterior ya había empezado a amarillear.


Club de Atletismo Independiente Malagueño (CAIM). Temporada 1981-1982


 Sobre el césped y las gradas de la Ciudad Deportiva de Carranque, y junto a los que cogieron el testigo para seguir llevando el club hacia adelante, posamos algunas viejas glorias (tirón de orejas a los que no vinieron) junto a gente joven que no deja de ampliar y transformar la familia. Aquí os dejo las fotos de la sesión y unos vídeos con el making off de la misma (ahora mismo falta uno que añadiré en cuanto me lo pase Guillermo).


Foto oficial del club CAIM (Temporada 2014/2015)
Ciudad Deportiva de Carranque, Málaga, 14-3-2015
Fotografía: José Javier Aranda


Club de CAIM (Ciudad Deportiva de Carranque, Málaga, 14-3-2015)
Fotografía: José Javier Aranda


                                 


 Podéis ver más fotos en el siguiente enlace:
https://picasaweb.google.com/107871572638125434834/FotografiaOficial2015DelClubDeAtletismoIndependienteMalagueno?authuser=0&authkey=Gv1sRgCNO-tdyxhYnypwE&feat=directlink


 Y ya puestos y porque viene al hilo del título de esta entrada, os voy a recomendar una película de Ettore Scola, una maravilla que vi en el cine cuando la estrenaron en 1987 y que volví a ver anoche en DVD: La familia ( La famiglia ). Con cinco premios David de Donatello, el equivalente italiano a nuestros Goya, y una nominación al Oscar a la mejor Película Extranjera, La famiglia comienza con una foto familiar en la que un abuelo posa junto a un bebé recién bautizado, un niño que ya anciano volverá a fotografiarse con otro pequeño al final de la película, cerrando así el círculo. Entre medio, la historia de una familia burguesa a lo largo de ochenta años, y con ello un repaso a lo que aconteció en Italia a lo largo de buena parte del siglo XX. La amistad, el amor, el drama, la vida cotidiana con sus triunfos y sus fracasos, con sus encrucijadas y nuestras vacilaciones, el tiempo que pasa y una historia que podría ser la de cualquiera de nosotros.


Trailer de La familia (Una película de Ettore Scola)


sábado, 7 de marzo de 2015

WELCOME TO ITEN, CUNA DE CAMPEONES


Portada del libro de Raquel Landín sobre su aventura africana


Como apunta Arturo Casado en el prólogo, Iten, en Kenia, es el epicentro del fondo mundial, el lugar donde más corredores profesionales de media y larga distancia hay por metro cuadrado en todo el mundo. Nuestro campeón viajó hasta allí después de ganar el Europeo de 1.500 metros. Buscaba desentrañar el enigma, dilucidar el secreto, pero de su experiencia sólo saben sus familiares y amigos. Como él, son muchos los atletas que viajan hasta allí para realizar alguna concentración o para embeberse de la cultura atlética africana. Entre ellos algunos españoles, como Raquel Landín que realizó hace dos años el mismo viaje que Arturo Casado. Afortunadamente, la gallega sí plasmó sus vivencias en un libro: ALCANZANDO METAS. "Iten, valores que forjan campeones", recientemente publicado por la Editorial Deportiva Alto Rendimiento.

"Tenía tantas ganas de que llegase este momento, lo había imaginado de tantas formas, había leído tanto al respecto, ¿serían tantos como dicen?, ¿habría muchas chicas?, ¿cómo irían vestidos?, ¿habría muchos descalzos?, ¿qué tipo de entrenamiento harían?, ¿a qué ritmo irían?, ¿les importaría que me enganchara a sus grupos para correr?, ¿conseguiría aguantarles aunque fuera solo un rato?, ¿cómo serían los caminos por dónde correrían?..."

 Atleta, entrenadora y licenciada en Educación Física, Raquel Landín se plantó un buen día con su mochila en el Valle del Rif "para disfrutar del atletismo en su más pura esencia" y "ver en acción a los mejores atletas del mundo en su hábitad natural". Durante un mes, con actitud curiosa y los oídos bien abiertos, convivió con el generoso pueblo keniano. Corrió por los mismos senderos de tierra y arcilla roja que ellos; se alimentó de ugali, managu, chapati, leche, frutas y verduras frescas; hizo amistades; observó sus métodos de trabajo y compartió entrenamientos lastrada por esos 2.400 metros de altura. Luego, a la vuelta, se sentó a contarnos su experiencia. El resultado no es alta literatura (al libro le habría venido bien la revisión de un corrector de estilo), pero sí una crónica amena y sincera de su día a día en Kenia, aderezada con algunos momentos de reflexión que beben del mundo del Coaching, actividad a la que también se dedica la autora.

 Raquel llegó desde Nairobi a Eldoret (la ciudad más próxima a Iten) en uno de esos matatus* que no parten hasta que están llenos; y apretada en otro matatu pasó bajo el arco de bienvenida que cruza la carretera principal a la entrada de Iten: Welcome to Iten, home of champions. Allí se alojó en las instalaciones del centro de alto rendimiento de Lornah, donde se hospedan muchos corredores extranjeros.


Mo Farah y Paula Radcliffe junto al arco de la entrada de Iten, Kenia, la meca del atletismo
*Matatu: transporte público y popular en Kenia, normalmente furgonetas de nueve plazas, sin horario fijo de salida y llegada.


 Cerca de la frontera con Tanzania, y tan grande como Galicia, la región de Eldoret es la cuna de la tribu de los kalenji, la etnia de la que han salido los mejores corredores de Kenia. Por supuesto que también hay grandes corredores que pertenecen a otras tribus, como David Rudisah o los hermanos Konchellah (Billy y Patrick) que son masais o mi admirado John Ngugi que es kikuyu, pero la mayoría, como recoge Raquel, son Kalenji. De ahí que hayan dado nombre a una marca deportiva. 

"A pesar de solo representar el 0,001% de la población mundial, los Kalenji han ganado más del 70% de las medallas en carreras de larga distancia. En Kenia constituyen un diez por ciento de su población total, apenas 4 millones y medio de personas, eso es lo que llamo yo ser eficientes".

 Y hablando de marcas deportivas, hasta Iten llegan managers que ejercen de caza talentos para Nike, Adidas, Puma o Fila, y que cierran contratos de patrocinio y carreras por Europa o Estados Unidos. Así es como salen de Kenia muchos atletas en un viaje de ida y vuelta, pues cuando se retiran regresan a su país para invertir lo ganado en una granja con vacas y unas hectáreas que cultivar. Algunos incluso invierten antes de colgar las zapatillas, como el maratoniano Wilson Kipsang que ganó el año pasado en Berlín, Londres y Nueva York. Wilson Kipsang, el hombre que más veces ha corrido la maratón por debajo de 2h05', cinco en concreto, es el dueño del hotel donde Raquel fue a ver la retransmisión de la final femenina de maratón del Mundial de aquel verano (Moscú 2013).

"El dueño del hotel en este caso es el maratoniano Wilson Kipsang, 2h03'42, bronce en los JJOO de Londres 2012 además de ser el ganador de la maratón de Londres, Frankfurt o Lake Biwa. Puedes verle pasar mientras te tomas algo, él ha preferido no ir a Moscú, está preparándose para Berlín, quiere intentar batir el récord del mundo, que está en 2h03'38. Ganar en Berlín, independientemente de que haga récord, le aportará más dinero que acudir a Moscú y traerse el metal pesado brillante colgado al cuello. La Federación keniata, después de los éxitos en campeonatos internacionales, se queda con un porcentaje muy elevado del premio, por eso ha decidido centrarse en Berlín".

 La keniata Edna Kiplagat, que defendía título, ganó aquel mundial, y Wilson Kipsang batió el récord del mundo en Berlín con una marca de 2h03'23, aunque al año siguiente su compatriota Dennis Kimetto lo dejó en 2h02'57.




Edna Kiplagat en Moscú 2013 y Wilson Kipsang en Berlín 2013


 Raquel conoció en persona a Edna Kiplagat, pues tuvo la suerte de ser invitada a la fiesta de celebración que ésta dio en su casa al volver de Moscú. Durante su estancia en Kenia, Raquel también conversó con el atleta sudanés Guor Maker, nacionalizado estadounidense, cuya historia está llevando al papel el amigo Jesús Francisco Aguilera, y con Toby Tanser, un atleta islandés que creó la fundación Shoes4Africa para realizar proyectos humanitarios en el país, entre ellos la creación de un hospital infantil, y que se ha convertido en todo un personaje.


Toby Tanser


 Todos los corredores míticos de Kenia se iniciaron en el camino a las escuelas, corriendo descalzos esos cinco, diez o quince kilómetros que separaban sus casas de los pupitres. Y por supuesto que no lo hacían por gusto, sino por falta de transporte público, o de dinero para subir a él, o porque estos fuesen llenos y pasasen de largo como me sucedía a mí cuando estudiaba 2º de BUP en Martiricos y tenía que coger el 15. Después de una semana de llegar tarde a clases, por culpa del autobús que siempre iba abarrotado y no paraba, decidí ir a clases andando. 30 minutos de ida y otros 30 de vuelta a paso rápido. Quizás si hubiese ido a la carrera... Bromas aparte, el éxito de los atletas keniatas no es fruto de ese único hecho, sino de una suma de factores:

-El talento: tienen una tipología y unas capacidades innatas, a las que hay que sumar esas grandes distancias que desde pequeños tienen que recorrer  a pie para ir a la escuela.

-La motivación: el éxito deportivo visto como una forma de promoción profesional y social frente a la pobreza y a las duras condiciones de vida.

-El ambiente: entrenamiento a altitudes superiores a los 2.000 metros; circuitos naturales; alimentación sana y un gran apoyo y protección por parte del Gobierno.

-El entrenamiento: total dedicación al entrenamiento, que realizan en grupo con hasta 3 sesiones al día, prestando especial atención a los periodos de descanso (entre sesiones y al final de la temporada).

"Cada mañana en Iten, más de 1000 corredores copan sus calles a las 6 de la mañana cuando aún es de noche; su preocupación no es que haya luz o se puedan torcer un tobillo por esos caminos por los que solo les guía el recuerdo de cuando pasan por ellos en sus segundos entrenamientos donde la luz ya forma parte de sus zancadas. Su preocupación estriba en no perder ni una sola mañana de entrenamiento, saben que si no salen, muchos otros sí lo hacen y serán ellos quienes luego se alcen con sus sueños de convertir su nombre en otro nombre más keniano que recorra el mundo a zancadas de triunfos".



Vídeo promocional de Alcanzando metas (Editorial Deportiva Alto Rendimiento),
cuyas ventas irán destinadas a causas benéficas



altorendimiento.com





viernes, 20 de febrero de 2015

DUELO AL SOL




Un murmullo recorrió la grada de Anoeta cuando los atletas de 400 metros vallas salieron a la pista. Las voces flotaron leves sobre los espectadores unos instantes, y luego se hizo el silencio. Las miradas fijas en dos atletas, saltando de uno a otro, tratando de interpretar cada uno de sus gestos. El público sabe que ésta no es una carrera más. Van a asistir a un duelo y como en las películas del viejo Oeste sobre el inmaculado tartán hay dos pistoleros: el malagueño Carlos Azulay, del club CAIM, y José Alonso Valero, del club Galgo MAM. El primero corre por la calle 8 y el segundo por la 7, y ninguno cruza la mirada al colocarse en los tacos de salida. Silencio sepulcral cuando el juez levanta la mano con la pistola. El cañón que apunta a un cielo aún soleado de julio. No sopla viento esa tarde en San Sebastián, y el humo del disparo tarda en disiparse. Como propulsados por un muelle los atletas han abandonado los tacos y corren raudos hacia la primera valla. Los dos atacan el obstáculo a la vez, pero Azulay tropieza con la madera. Sin llegar a caerse trastabilla el paso y continúa la carrera.

 Nueve días antes se han enfrentado ambos en la pista de Vallehermoso, en el I Trofeo MAM. Allí, la misma tarde que Alberto Ruiz "Lobito" sobrepasa el listón del salto de pértiga en 5.41, estableciendo un nuevo récord de España, Carlos Azulay le arrebata el récord a Valero en los 400 metros vallas, parando el cronómetro eléctrico en 49.59.

 El Campeonato de España en San Sebastián es pues una revancha para Valero que, de momento, después de esa primera valla, le ha cogido dos metros de ventaja al malagueño, una ventaja que se mantiene valla tras valla. Superada la última, Azulay encuentra fuerzas de donde no las hay, aprieta los dientes y acelera. Acelera sordo al griterío de la grada, con los ojos fijos en la línea blanca de meta, inclinando cada vez más el tronco hacia adelante. Valero se cree ya ganador y alza su mano derecha, apuntando con su dedo índice al mismo cielo que cuarenta y nueve segundos antes encañonó el juez de salida. Entonces, Carlos comprende que ha de tirarse si quiere ganar la carrera. Y allá que se tira.


Final de los 400 m.v. en el Campeonato de España de Atletismo de 1983 en San Sebastián
Primero Carlos Azulay, y segundo José Alonso Valero (dorsal 111)
Foto: Atletismo Español


 En un primer momento la acción resulta inútil y, aunque le adjudican a ambos el mismo tiempo (49.7), los jueces dan como ganador a Alonso Valero. Carlos Azulay se encomienda a la foto finish, pero no existe tal foto. El sistema eléctrico está estropeado y los tiempos son manuales.

 Minutos después, surge un rumor y el locutor Gregorio Parra sacude Anoeta. El que ahora llaman speaker está a su vez retransmitiendo el campeonato para la televisión, y ha visto en pantalla la llegada a cámara lenta. Una, dos y hasta tres veces, desde un ángulo y desde otro. El ganador siempre es Azulay. Los jueces se reúnen, visualizan las imágenes y rectifican. Luego, la fiesta cambia de bando y mientras Carlos Azulay celebra el título, Manuel Pascua Piqueras, el entrenador de Valero, monta en cólera, un Pascua Piqueras que ya empieza a querer ganar a toda costa. A cualquier precio*.


 *Aunque eso es algo que no se descubrirá hasta muchos años más tarde, como se puede ver en el siguiente enlace:
http://deportes.elpais.com/deportes/2010/12/30/actualidad/1293697312_850215.html


Nota: Gracias de nuevo a David Amores por traerme la foto de Azulay a casa.

sábado, 14 de febrero de 2015

DE CORRER POR NUEVA YORK, MADRES Y SAN VALENTINES


Puente de Brooklyn (Fotografía: Pedro Delgado Fernández)


Los que me conocen saben que no me van las redes sociales. No tengo Facebook ni WhatsApp ni Twitter, ni siquiera móvil, y si tengo Google+ es porque Blogger me obligó a ello al crear este blog, lo que explica por qué sólo lo uso para compartir mis post y los de Lucía. Aún así, de tarde en tarde, cuando no tengo un libro, un periódico o una revista a mano, curioseo las cosas que han subido los familiares, amigos, conocidos o desconocidos que tengo en mis círculos. No mucho rato, el tiempo de leer unos posts, ver unas fotografías o unos vídeos y darle al +1 cuando algo me gusta o me sorprende. Todo esto viene a cuento porque el otro día detuve el puntero de mi ratón sobre un vídeo, dudando si pinchar en él. Sobre madres y ciudades: running NYC se leía sobreimpreso en la imagen. Al final, le di al play. Como ustedes van a hacer ahora, porque, créanme, no  les van a pesar estos tres minutos y medio. Al contrario, la voz de Valentí Sanjuan se les va a meter en la cabeza y van a tener que volver a él.


Vídeo de Valentí Sanjuan


 Nueva York para mí es el recuerdo de un viaje con Lucía después de hacernos pareja de hecho. El recuerdo de esos diez días de un mes de enero frío y nevoso de 2009. La habitación del hotel Pennsylvania, con vistas al Empire State Building.



Empire State Building desde la habitación del Hotel Pennsylvania
Fotografías: Pedro Delgado Fernández


 Manhattan y sus rascacielos. Sus barrios. Sus museos. La celebración en Times Square de la primera investidura de Obama como presidente de los Estados Unidos.


Celebración en Times Square de la primera investidura de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos. Enero, 2009. Fotografía: Pedro Delgado Fernández


 Una cena en el restaurante Bubba Gump (Forrest Gump y ese ¡Run Forrest run!) con vistas a los neones publicitarios de la plaza. Pasear por Central Park nevado, conteniendo las ganas de echar a correr.


Central Park nevado, enero 2009. Fotografía: Pedro Delgado Fernández


 Los tejados de los cómics de Spiderman. Los rincones cinematográficos. Patinar en el Rockefeller Center.


Patinadores en la pista del Rockefeller Center. Fotografía: Pedro Delgado Fernández


 El ferry hasta la Estatua de la Libertad y la isla de Ellis.


Estatua de la Libertad (Fotografía: Pedro Delgado Fernández)


 El musical Mamma Mia! en Broadway. 


Mamma Mia! en Broadway. Fotografía: Pedro Delgado Fernández


 Los puestos de perritos calientes y de pretzels.


Lucía Rodríguez en Nueva York
Fotografía: Pedro Delgado


 Nueva York para mí son también los cuadros de Lucía:


Ausencias, óleo sobre tabla, 70x70 cm
Obra de Lucía Rodríguez Vicario


Brooklyn, óleo sobre tabla, 80x70 cm
Obra de Lucía Rodríguez Vicario


Flatiron Building, óleo sobre tabla, 60x80 cm
Obra de Lucía Rodríguez Vicario


 No soy lo que las mujeres llaman un tipo detallista, y encima me cuesta acordarme de las fechas importantes. A veces, incluso confundo algún recuerdo, o me doy cuenta de que no logré retenerlo en esa maraña de neuronas que coronan mi cabeza. Recuerdos que para la otra persona son importantes. Después de ver este vídeo, me he dado cuenta de que algunos sí que se mantienen intactos, como estos que les acabo de contar de New York City.


Lucía Rodríguez y Pedro Delgado en la Estatua de la Libertad. Nueva York, enero 2009


 Tampoco soy de San Valentines, pero, como se dice en el vídeo, "uno tiene que hacer lo que tiene que hacer". Así que GRACIAS, Lucía, por seguir aguantándome después de tantos años. A mí y a mis torpes neuronas.
 Y gracias, Julián, por comentar ese vídeo y hacer que me fijase en él. Y a ti, Valentí Sanjuan, por lanzar estas botellas al mar. Desencadenaste todos estos recuerdos e hiciste que me alegrase de haber pasado unas cuantas tardes pintando techos y paredes en la casa de mi madre. Es una suerte que siga con nosotros después de lidiar dos veces con esa puñetera enfermedad que es el cáncer. 

 Mamá, Lucía, OS QUIERO.

lunes, 9 de febrero de 2015

EL DÍA QUE YO TAMBIÉN ME TIRÉ A LA PISCINA


Sofía Loren en la portada del magazine Jot Down


Siento debilidad por muchas mujeres, y una de ellas es Sofía Loren. Esta confesión viene a cuento de que hace unas cuantas semanas me tope con ella en la portada de la revista Jot Down, en las estanterías de la Fnac. Posaba joven y bella en un ejemplar dedicado a Italia, una fotografia que me recordaba a las que hizo Pérez Siquier en La Chanca de Almería. Buscando en internet saber más de aquella revista, me di de bruces con esta otra imagen.


El estadounidense David Wottle, el soviético Yevgeniy Arzhanov y el keniata Mike Boit, primero, segundo y tercero en la final de los 800 metros de los Juegos Olímpicos de Munich 1972.


 La instantánea acompañaba al artículo:  El campeón que apareció desde el fondo, muy bien escrito por Lartaun de Azumendi, quien me llevó paso a paso hasta el desenlace de la final de los 800 metros de los Juegos Olímpicos de Munich '72, cuando el estadounidense David Wottle se presentó en la línea de salida con su gorra y su rodilla renqueante.


Vídeo de la final de los 800 metros de de los Juegos Olímpicos de Múnich 1972


 Aquella fotografía provocó un click en mi cerebro. El mismo click que sentí hace unos cuántos meses cuando vi esta otra imagen.


Carlos Azulay y Alonso Valero en la reñida final de los 400 m.v. del Campeonato de España de Atletismo. Ambos hicieron 49.7, pero el título y la medalla de oro fue para el atleta del CAIM (Azulay). San Sebastián, 1983. (Fotografía: Atletismo Español)


 Una instantánea que merece una entrada aparte, así como la explicación de por qué estas dos fotografías que aquí les muestro me llevan a otra que no tengo, una foto que puede ser que ni siquiera exista, o que ande perdida por ahí entre las hojas plastificadas del álbum de algún atleta o aficionado. Una fotografía que, si se tomó, lleva la fecha del 2 de marzo de 1986. Ese día yo estaba corriendo en Valencia el Campeonato de España de Promesas de pista cubierta. Disputaba la final de los 3.000 metros y, como ya se imaginarán, también tuve que tirarme a la piscina para hacerme con la medalla de oro.


CONTINUARÁ... en el post DUELO AL SOL. Mientras tanto, les dejo con el artículo de Lartaun de Azumendi. Que ustedes lo disfruten.

http://www.jotdown.es/2012/10/el-campeon-que-aparecio-desde-el-fondo/


 Y recordad que este blog participa en los Premios 20Blogs de 20minutos. Podéis votar por él, en la categoría de Deportes, pinchando en el siguiente enlace:
http://www.20minutos.es/usuarios/registro/




 ¡¡Gracias por vuestro apoyo!!
 Y gracias David por conseguirme la foto de Azulay.

sábado, 7 de febrero de 2015

CALLE 1 EN LOS PREMIOS 20BLOGS 2014




Gracias a la insistencia de mi hermano Marcial, este blog participa en la IX edición de los Premios 20Blogs del periódico 20minutos. Lo hace en la categoría de Deportes, donde hay inscritos 266 blogs, optando a tres premios: Premio al mejor blog de su categoría, Premio al mejor blog 2014 y Premio al mejor blog por votación popular. Los premios están dotados con una estatuilla y un diploma acreditativo. Para el mejor blog del 2014 hay además un premio en metálico de 5.000 euros y la posibilidad de integrar el plantel de blogueros de 20minutos, entre los que ya está Chema Martínez con su blog No pienses corre: http://blogs.20minutos.es/chema-martinez-no-pienses-corre/

 Las inscripciones se cerraron el día 4, y el día 6 comenzaron las votaciones. Hay muchos días para votar, hasta el día 2 de marzo. Este año hay 7.221 candidaturas, récord absoluto en la historia de estos premios. Si os gusta mi blog y queréis apoyarlo, podéis registraros en la página de 20minutos y votar por él.

http://www.20minutos.es/usuarios/registro/

 Una vez registrados, sólo tenéis que buscar Calle 1 en la categoría de Deportes, donde está el segundo de la letra C. Tenéis que  pinchar en la barra azul que pone "ir a la ficha para votar este blog". No confundáis los votos con las estrellitas de valoración o puntuación que aparecen. Luego debéis pinchar en el rectángulo azul, donde pone "vota a este blog". Al hacerlo, el rectángulo se pone verde y se lee "voto recibido". Si habéis llegado hasta ahí, ¡¡mil gracias por ello!!

 De paso, os recomiendo que curioseéis entre todos esos cuadernos de bitácora. Seguro que descubríis alguno que os interese.


domingo, 1 de febrero de 2015

PIENSA DIFERENTE

Como ya saben, soy profesor de Educación Física en un instituto de Málaga, un centro al que la Consejería de Educación de la Junta envió, a finales del curso pasado, unas vallas y unos saltómetros con su listón y sus correspondientes colchonetas grandes para poder practicar el salto de altura. Es por ello, que este trimestre los alumnos han podido trabajar el tema de Atletismo en condiciones. Primero han aprendido a pasar vallas reales, y ahora están inmersos en el aprendizaje del salto de altura.


Salto de altura del estadounidense Dick Fosbury en México 1968


 Hasta el momento, había mantenido el blog al margen de mis alumnos, pero estos días me he dado cuenta de que puedo usar algunos post como herramienta de clase, más cuando les hablo de un atleta como Dick Fosbury, quien resume en un solo acto un montón de valiosos consejos, muchos de ellos relacionados con la creatividad, que podrían simplificarse en el que nos enseñó aquella mañana de 1968 en México: PIENSA DIFERENTE.




La locura de Dick Fosbury
¡Si estás buscando resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo!



 En aquellos Juegos Olímpicos, el estadounidense Richard Douglas Fosbury, pasaría a la historia, no ya solo del atletismo sino del deporte mundial, al superar el listón del salto de altura de una manera totalmente novedosa. No sé si tendría mucho que ver en ese acto el hecho de que aquel espigado atleta de 21 años fuese estudiante de ingeniería aeronáutica, pero cuando todo el mundo pasaba de cara el listón, con la técnica del rodillo ventral, el vino a pasarlo de espaldas. Y no conforme solo con esa innovación, ganó el oro y batió el récord olímpico de la prueba, con 2 metros y 24 centímetros, ante un público totalmente asombrado y entusiasta.




Final de salto de altura en México'68


 Desde entonces, su técnica fue poco a poco imitada por todos, dando nombre al estilo fosbury flop que utilizan actualmente los saltadores.




Alguien tiene que atreverse a cambiar las reglas
(anuncio Wuaki TV con Dick Fosbury)



 Quiero terminar esta entrada con uno de los Recuerda que... del libro de texto de los alumnos, con el que dice que "el atletismo no es sólo un deporte que consiste en medirse con los demás, sino que nos enseña a mejorar, para superarnos a nosotros mismos".


jueves, 22 de enero de 2015

ARE YOU QATARÍ? ¡ZÍ PICHA, ZÍ!

Cabeza de carrera y medallistas del último Europeo de Cross: dos keniatas-turcos y un etíope-español

"Si esta práctica no cesa, entonces las carreras de larga distancia en los Europeos se convertirán en Campeonatos de Etiopía, en los que participarán algunos atletas de Marruecos y Kenia. Nosotros no seguiremos el camino de Azerbaiyán y Turquía, que ganan medallas con las piernas de corredores africanos".
Valentín Balájnichev
Presidente de la Federación Rusa de Atletismo



Ayer se enfrentaron las selecciones de España y Qatar en el Mundial de balonmano que se está disputando en el emirato árabe, una competición de la que todo el mundo ha tenido noticia por esos aficionados conquenses que han sido "contratados" para animar al equipo local, algo que me parece de lo más triste, y conste que no lo digo por los aficionados hispanos, que si a mi me pagan viaje, estancia y manutención, también me apunto. Pero bueno, no voy a hablarles aquí del corazón partío de esos animadores patrios que tuvieron que animar ayer a Qatar (menos mal que ganó España 28-25 y así todos quedaron contentos), sino del escandaloso hecho de que sólo dos jugadores del equipo local hayan nacido en Qatar. ¿No les parece una farsa tremenda que la federación qatarí de balonmano haya nacionalizado a ocho jugadores para tratar de brillar en su campeonato? Entre ellos están el español Borja Fernández y el portero bosnio del Barça, Danijel Saric.


Borja Fernández con la camiseta de Qatar (Fotografía: HandStation)


 Según he leído, cada nacionalización le ha costado al emirato 40.000 euros. Si a eso le añadimos un sueldo de 13.000 euros al mes y un incentivo de 100.000 euros por cada triunfo, a ver quién se resiste. Por tanto, nada que objetar en contra del pivote asturiano ni de ninguno de los otros nacionalizados. Pero a quien sí hay que decirles ¡Basta! es a los organismos deportivos internacionales. Un ¡BASTA! bien fuerte para que detengan ya esta mentira, esta pantomima que afecta cada día a más deportes y países. A España también, que aquí tenemos, o tuvimos, al serbio Arpad Sterbik en balomnano, al chino He Zi Wen "Juanito" en tenis de mesa, al alemán Johann Mühlegg en esquí de fondo (que encima nos salió drogata), al brasileño Fernandao en fútbol sala, al congoleño Serge Ibakka en baloncesto, a la rusa Nina Zhivanevskaya en natación o al tan traído brasileño Diego Costa en fútbol. Y eso por poner unos ejemplos, pues son muchísimos más.

 ¿Saben que la delegación española llevó a los Juegos Olímpicos de Pekín a 22 deportistas que no habían nacido en España? ¿Y que esa cifra se superó en los últimos Juegos de Londres? Si fuesen de segunda generación, o si se hubiesen criado aquí, me parecería bien, pero cuando no es así, me parece una penosa compra de medallas, como las de oro de Bezabeh (Campeonatos de Europa de Cross de 2009 y 2013), Niurka (Mundial de 1999) y Alozie (Campeonato de Europa de 2002), o la de bronce de Joan Lino (Juegos Olímpicos de 2004) en atletismo.


Aelemayehu Bezabeh


 Porque en atletismo tampoco nos quedamos cortos. Aquí tenemos nacionalizados a marroquíes (Ayad Lamdassem y Abdelaziz Merzougui), a etíopes (Aelemayehu Bezabeh), a cubanos (Niurka Montalvo, Yesenia Centeno y Joan Lino), a nigerianos (Glory Alozie y Josephine Onyia), a ecuatorianos (Jackson Quiñónez)... 


Ayad Lamdassem (Fotografía: Le Soir)

Merzougui (Fot: José Antonio Miguelez)


 ¿Saben que antes de nacionalizarse española Glory Alozie ya fue Subcampeona Olímpica en Sidney por Nigeria?




 ¿Y que Niurka Montalvo fue con Cuba subcampeona del mundo en salto de longitud antes de ser campeona con España?


Niurka Montalvo (Foto: S. Carmona)


 Además de pervertir la competición, estas nacionalizaciones cierran el paso a los atletas nacionales, no ya sólo a campeonatos internacionales, sino también a becas y sponsors. Y, para colmo, algunos nos salen rana y ensucian este deporte con sus problemas de dopaje (Bezabeh, Yesenia u Onyia).

  A nivel internacional, el primer caso que llamó mi atención, hace muchos años, fue el del keniata Wilson Kipketer, especialista en los 800 metros que, ya con la nacionalidad danesa, ganó 5 oros entre mundiales y europeos y dos medallas olímpicas. Un keniata corriendo por Dinamarca. 


Wilson Kipketer (Fotografía: Alberto Estevez)


 Aquello fue un shock. Igual que lo fue ver ganar al keniata Stephen Cherono el Campeonato del Mundo de 3.000 metros obstáculos con la camiseta de Qatar, cuando un año antes había ganado para Kenia los Juegos de la Commonwealth. Del 2002 al 2003 Stephen Cherono se cambió su nombre por el de Saif Saaeed Shaheen y le dio el récord del mundo de la especialidad a Qatar. Según me cuentan, la nacionalización de Cherono, su medalla, costó 1.000.000 de dólares. Me parece penoso y desolador.


Stephen Cherono ya como Saif Saaeed Shaheen


 Igual que me parece un fraude que el actual campeón de Europa de cross sea un keniata (Paul Kipkosgei Kemboi) que corre por Turquía con el nombre de Polat Kemboi Arikan, o que el subcampeon, Ali Kaya, también sea de origen keniano.


Paul Kipkosgei Kemboi ya como Polat Kemboi Arikan


 Y qué decir de la etíope Hewan Abeye, que se llama ahora Elvan Abeylegesse y le ha dado a Turquía dos platas olímpicas en 5.000 y 10.000 metros (Pekín 2008), dos oros en las mismas pruebas en el Europeo (Barcelona 2010) y una plata en 10.000 metros en el Mundial (Osaka 2007). 


Hewan Abeye ya como Elvan Abeylegesse


 Incluso Estados Unidos cuenta en sus filas con el keniata Bernard Lagat, pero ¿y qué? Que otros países nacionalicen no debería servirnos de excusa. A ver si nos enteramos de que no todo son las medallas. De que por encima de ellas está la honestidad.

 Sé que algunos dirán que hay que tener la mente más abierta, y más en los tiempos que corren. Para ellos dejo aquí el artículo de John Carlin que publicó El País el domingo 13 de octubre de 2013. Por favor, léanlo. No se puede explicar mejor el tema.


EL CÓRNER INGLÉS

La mentira se come al fútbol internacional

Por John Carlin

"Nuestra verdadera nacionalidad es la humanidad".
-H.G. Wells, novelista inglés-

Los ingleses andan desesperados por encontrar futbolistas que ofrezcan posibilidades a su selección de ganar algo tras casi 50 años sin trofeos. Por eso cuando un chico joven marcó dos goles para el Manchester United el fin de semana pasado en una ajustada victoria contra el último de la Premier, el Sunderland, se emocionaron. A los cinco minutos de finalizar el partido se oyó un clamor: "Adnan Januzaj, ¡selección!. El problema es que Januzaj no es a primera vista, como indica el nombre, precisamente inglés. Nació en Bélgica, pero por parentesco podría también vestir las camisetas de Albania, Kosovo, Serbia o Turquía. Por residencia aún no puede representar a Inglaterra pero si estuviera dispuesto a esperar unos años podría hacerlo en el Mundial de 2018. O sea, es un caso que recuerda al de Diego Costa, el jugador del Atlético de Madrid nacido en la localidad de Lagarto, Brasil, del que se ha hablado mucho en los últimos días como posible seleccionado español. Lo que a todo esto conduce es a lo que ya nos está llevando la FIFA con sus absurdas o corruptas  elecciones de sedes mundialistas: a la lenta destrucción del fútbol internacional. Januzaj tiene 18 años, los mismos que tenía Diego Costa cuando llegó a España, y la verdad es que sí, tiene pinta de crack. Tanta que no sorprendería que el Real Madrid ofreciera 100 millones por él en el mercado de invierno, lo que abriría las puertas a que España se sumase a la larga lista de países que el belga-albano-kosovar-serbio-turco-medio inglés podría representar a nivel internacional. Lo simpático sería que Januzaj optara por Albania pero, en cualquier caso, la decisión será enteramente suya. Costa lo tiene un poco más complicado, entre otras cosas porque ya ha disputado un partido amistoso con la selección de Brasil. Pero al final él tendrá que tomar la decisión y, como ha dicho: "Jugaré donde me sienta mejor". Es un lío. Y si Januzaj acaba jugando con Inglaterra o Costa con España habrá más. Mucho dependerá de las leyes de cada país en cuanto a la nacionalización. No es inconcebible que determinadas naciones cambien sus leyes para poder tener a los mejores jugadores en sus filas. Ya es mucho más fácil conseguir la ciudadanía española si uno es un jugador de primera que si uno es un extranjero sin especial talento para el balompié. Para una persona normal el trámite dura dos años; para un futbolista que milita en la Liga BBVA, dos minutos. Lo que faltaría ahora sería que en vez de haber residido en España -o en Inglaterra, o donde sea- cinco años, el tiempo necesario de residencia en un país para que un futbolista pueda cambiar de nacionalidad se rebajara a uno. En resumen, la cuestión se reduce a legalismos o a dónde nacieron los antepasados de determinado jugador. Lo cual da lugar a muchas posibilidades de debate, como hemos visto en España con el caso Costa, y en Inglaterra con el de Januzaj. Uno que lo tiene muy claro es Jack Wilshere, joven jugador del Arsenal y de la selección inglesa. "Los únicos que deberían jugar para Inglaterra son los ingleses", declaró esta semana. "El haber vivido cinco años en Inglaterra no te convierte en inglés". Lo que quería decir Wilshere es que la nacionalidad no depende de circunstancias legales sino de sentimientos subjetivos. Si cualquiera puede jugar para cualquier país con un simple cambio de domicilio, o porque descubre que tiene una abuela nacida en quién sabe dónde, lo que nos espera en el ámbito del fútbol internacional es la anarquía. Representar a un país será casi lo mismo que representar a un club. Todo dependerá de los caprichos de una directiva o, como dice Costa, del equipo en que cada jugador "se sienta mejor". Lo que distingue una selección de un club es que la selección es donde los pueblos invierten su orgullo patrio, sus sensaciones de lealtad a una misma bandera. Si las culturas nacionales de los seguidores y los jugadores de una selección no se corresponden nos convertimos en cómplices de un gran autoengaño colectivo. ¿Januzaj es inglés? ¿Costa es español? Sobre el papel lo podrían ser. Pero de veras, según el sencillo pero honesto punto de vista articulado por Jack Wilshere, ¿lo son? ¡Qué va! Y menos si admitimos que el idioma es, ante todo, lo que define la identidad nacional. Januzaj habla el inglés con acento extranjero, y Costa el español también. Su lengua auténtica, la que hablan en cada caso con sus familias, es otra. Y vayamos más lejos: el acento con el que se habla un idioma también es determinante. Que Lionel Messi jugase para España sería una mentira, como lo fue que lo hiciera Alfredo di Stéfano en la época de Franco. Sí. Vivimos en tiempos globalizados. Cada día nos mezclamos más. Pero si no estamos dispuestos a cuidar los criterios que definen quién puede jugar para qué selección acabemos de una vez con la broma del fútbol internacional y quedémonos con la identidad local o arbitrariamente tribal que nos ofrecen los clubes.


 Más claro agua.
 Por cierto, se imaginan si el pivote de Qatar fuese gaditano en vez de asturiano. "Are you qatarí?" "Zí picha, zí". Jaja, me da que después de este post y del de ¡¡¿¿Pero esto qué es??!! el emir me va a poner en su lista negra. En fin, qué vamos a hacerle.