¡Pista!, ¡Calle! o ¡Calle 1! es lo que se grita al corredor que ocupa dicha calle de la pista, cuando hace series a un ritmo menor que otro que viene por detrás, con la intención de que se aparte.
Calle 1 es también un blog sobre atletismo, una remembranza de aquellos tiempos en los que uno podía gritar esa especie de contraseña. Un blog en el que relacionar el atletismo con la literatura, el cine, el arte y los viajes; en definitiva, con todo aquello que nos hace más agradable la vida.
Noticia del fallecimiento de Paco Gallardo en la prensa Diario Sur de Málaga (Sábado 08.07.23) Fotografía: Pedro Delgado
Me topo en la prensa del pasado sábado con la luctuosa noticia del fallecimiento de Paco Gallardo, atleta histórico e insigne del Club Nerja de Atletismo, localidad que le guarda luto estos días.
Compartí con Paco, en mi época de juvenil y junior, algunos viajes en autobús para disputar crosses alejados de la provincia, y, a pesar de su timidez, siempre tuvo para mí palabras amables y de aliento. Aquel hombre, que me llevaba 20 años, había sido en su juventud campeón de España de 5.000 metros en la categoría juvenil; sin embargo, me hablaba con una humildad que aún me emociona. Sé que Paco disfrutaba viéndome correr, igual que yo me alegraba de seguir viéndolo activo (6 medallas en campeonatos de España Master), incombustible a pesar de la edad que figuraba en su carnet de identidad.
Paco Gallardo, del Club Nerja de Atletismo Fotografía: Facebook del Club Nerja de Atletismo
Su debut en el mundo del atletismo se produjo en la carrera de la Feria de Nerja del año 1963, y ya no dejaría de calzarse las zapatillas deportivas, siendo uno de los socios fundadores del Club Nerja de Atletismo en el año 1983.
Paco Gallardo en la carrera de la Feria de Nerja del año 1964 Fotografía: Archivo fotográfico del Club Nerja de Atletismo
Paco Gallardo (18 de julio de 1945, Nerja) se nos fue a los 77 años de edad, pero nos deja el recuerdo de su sonrisa, su mirada limpia y la gran serenidad y bondad que transmitía. Sin duda, fue un ejemplo para todos los que amamos este deporte. Desde Calle 1, quiero hacerle llegar a su familia y a la familia atlética nerjeña mi más sentido pésame.
Miguel García Velasco (Málaga, 1936) Carrera Urbana Ciudad de Málaga, 23 de octubre de 2022 Fotografía: Lucía Rodríguez
Me encontré con Miguel García Velasco en la última carrera urbana Ciudad de Málaga, la de El Corte Inglés. La primera edición de aquella carrera, allá por el año 1979, fue su primera prueba, y desde entonces no ha parado. Hablamos brevemente, también con Enrique López Cuenca, presidente de la Federación Andaluza y vicepresidente de la Federación Española de Atletismo, y nos hicimos unas fotos. Miguel es quizás el atleta más veterano en activo de Málaga, y al despedirnos le pregunté por su edad. Me dijo que el 5 de marzo de este 2023 cumpliría 87 años, y le prometí felicitarlo, llegado el día, con alguna de aquellas fotografías.
Como lo prometido es deuda, le envío hoy mi felicitación y un cariñoso y afectuoso abrazo.
El atleta veterano Miguel García Velasco Carrera Urbana Ciudad de Málaga 2022 Fotografía: Lucía Rodríguez
Y otro para Enrique, que no se pierde una.
Pedro Delgado, Miguel García y Enrique López Carrera Urbana Ciudad de Málaga, 23 de octubre de 2022 Fotografía: Lucía Rodríguez
Cartel de la película Vivir sin parar, dirigida por Kilian Riedhof
Ayer hacía una de esas tardes desapacibles en las que lo único que apetece es sentarte en el sofá a ver una buena película con una mantita sobre las piernas y una taza humeante entre las manos.
Busqué en el catálogo de Filmin un título que llevaba años queriendo ver y que me parece mentira que todavía no haya llegado a España en Blu-ray. ¡Y bingo! Allí estaba. Se trataba de Vivir sin parar, del director alemán Kilian Riedhof, que bien podría llevar de subtítulo: «Porque si te detienes, pierdes», una frase que entronca con aquello que decía en la entrada anterior (Juventud sin límites), eso de que uno no deja de correr porque se hace viejo, sino que uno se hace viejo porque deja de correr.
La vida entera es una maratón. Los primeros pasos te resultan sencillos, piensas que nada te puede parar, pero después llegan los dolores, tus fueras disminuyen metro a metro, crees que ya no puedes más, pero sigues adelante, siempre adelante, hasta acabar extenuado. Y al final está la victoria. Sin duda, la victoria.
El protagonista de este emotivo drama, con tintes de comedia, sobre la superación y la vejez, es el maratoniano Paul Averhoff, interpretado en la pantalla por el actor Dieter Hallervorden, que obtuvo por su papel el galardón al mejor actor protagonista en los German Film Awards en 2014.
Cartel alemán de Vivir sin parar (Sein Letztes Rennen)
Paul Averhoff es un personaje de ficción, y me resulta increíble la de páginas que hay en internet que dan por cierta la historia. Por mucho que en la película se diga que es una autentica leyenda del atletismo en Alemania, y que venció en las maratones de Londres, Boston y Berlín y en los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956 (también que participó en Helsinki 1952), basta mirar en las hemerotecas para comprobar que esos datos forman parte de la historia que han creado el director y su coguionista Marc Blöbaum. En Australia venció el francés Alain Mimoun, segundo fue el yugoslavo Franjo Mihalić y tercero el finlandés Veikko Karvonen. En esa carrera, el primer alemán fue Lothar Beckert, de la República Democrática Alemana, que entró en el puesto 19 con una marca de 2h42'10", y el segundo, Kurt Hartung, de la Alemania Federal, en el puesto 28 con 2h52'05".
Al margen de que Alain Mimoun se habrá removido en su tumba, nada de esto le resta valor a la película, cuya fuente de inspiración nos la explica el propio director en la entrevista que acompaña las notas de producción de Karma Films:
P: ¿Cómo surgió la idea para Vivir sin parar?
R: Hace muchos años leí en la prensa una noticia sobre un hombre mayor con carácter depresivo. A este hombre su mujer le puso las pilas diciéndole: ¡o corres o te abandono! Y el hombre corrió realmente una maratón. Es verdad que durante el proceso de desarrollo del guión hemos cambiado la historia mucho y le hemos dado otro empaque, pero la cuestión fundamental, que surgía desde el inicio, se ha mantenido. ¿Cómo manejo el hecho de que las cosas pasan y llego al final? ¿Me abandono y capitulo o lucho por mí y por mi dignidad? Para mí se trata de un tema muy sentimental. No sólo desde el momento en el que uno envejece, sino mucho antes, en muchas situaciones de la vida.
Fotograma donde se ve a la actriz Tatja Seibt en el papel de Margot Averhoff Vivir sin parar, de Kilian Riedhof
La verdad es que el personaje de Paul es totalmente creíble en la película, y más después de leer la sinopsis:
«Paul Averhoff es un corredor de clase mundial, ex campeón olímpico en Melbourne en 1956. Ahora vive en un hogar de ancianos en Berlín, junto a su esposa Margot. Para escapar de su deprimente rutina, se propone una meta: entrenar para participar en la maratón de Berlín. A pesar de algunos recelos, su esposa es de nuevo –como siempre– su entrenadora. Le esperan muchos contratiempos para llegar a recorrer los 42,195 kilómetros de distancia que le separan de la meta».
La foto antigua de Paul corriendo, que conserva firmada uno de los ancianos de la residencia, acrecienta esa realidad; sin embargo, el germen de la duda me lo crearon las imágenes del principio, cuando una voz en off nos habla de los Juegos de Helsinki mientras se mezclan escenas en blanco y negro de una maratón con otras de uno de los duelos del británico Roger Bannister con el australiano John Landy en la milla.
Las imágenes que sí se corresponden con la realidad son las de la maratón de Berlín, rodadas in situ en 2012, con el actor corriendo en distintos tramos de la prueba.
P: ¿Ha corrido alguna vez una maratón?
R (de Dieter Hallervorden): No. Pero he jugado mucho al tenis y practico vela y surf. Además, mi hijo tiene ahora 14 años, así que siempre tengo acción en casa. Fue mi mejor entrenador en los últimos años. ¡Nada de poner las piernas en alto y ver la tele!
P: Pero al menos ha corrido parte de la maratón de Berlín durante el rodaje de Vivir sin parar. ¿Qué sensación tuvo? ¿Cómo lo vivió?
R: Lo más difícil fue evitar que los otros corredores me reconocieran como Dieter Hallervorden. Incluso mas difícil todavía fue hacer que los espectadores que se encontraban en la orilla del recorrido no saludaran a la cámara. Y después de todo eso, también era importante mantener la velocidad y el buen humor. Ha habido días de rodaje más sencillos.
P: ¿Qué le ha aportado su trabajo en Vivir sin parar?
R: [...] Cumpliré 78 años cuando se estrene la película en septiembre y ya he sacado provecho de Vivir sin parar ya que he mantenido bastantes partes de mi programa de entrenamiento. Sigo corriendo todos los días. Muchos no empiezan a apreciar su salud hasta que ya casi la han perdido. Pero uno debería alegrarse cada día por poder moverse libremente.
Notas de producción de Karma Films
Dieter Hallervorden en el papel de Paul Averhoff en Vivir sin parar
Sobre la grabación en Berlín, el productor Boris Schönfelder cuentan lo siguiente:
«La maratón se realizó en un día soleado a finales de septiembre de 2012. Para que el equipo de rodaje se pudiera mezclar entre los aproximadamente 40.000 corredores, con el fin de filmar a Dieter Hallervorden, alias Paul Averhoff, "en acción", se realizaron previamente acuerdos con los organizadores del evento de este tipo más grande en Alemania. Tanto la producción como la dirección fijaron tres tramos del recorrido en los que se filmaría a Dieter Hallervorden en el pelotón de los corredores. Después de iniciar la carrera con el disparo de salida, el primer tramo fue el puente Kottbusser en el distrito de Kreuzberg. Aquí, Dieter Hallervorden, se encontraba todavía entre miles de corredores y la cámara, Judith Kaufmann, sólo le reconocía a través de un acompañante que corría con él y que mantenía contacto con el equipo a través de radiocomunicación. Dicho acompañante corría con una bandera al lado de Dieter Hallervorden y sólo se retiraba del campo de visión cuando se realizaban las tomas. En los puentes de York el pelotón ya era más pequeño, por lo que se pudo trabajar aquí con comparsas y con una cámara en un coche. También se rodó en la calle Leipziger, cerca de la Plaza Potsdam, así como desde una segunda unidad, que grababa durante toda la carrera en la orilla las reacciones de los espectadores, a otros corredores o bandas musicales que animaban el ambiente y a los corredores con su música.
A pesar de lo complejo de la logística, el rodaje funcionó sin problemas y Dieter Hallervorden superó su "debut en una maratón por trozos" con maestría. El único obstáculo era el tiempo, porque la producción sólo disponía de cinco horas para todo el rodaje. Porque entonces ya había pasado el último corredor la meta y se limpiaban las calles y se abrían al tráfico. Es decir, se trataba realmente de una carrera contra el tiempo. Los cineastas pudieron entender ese día cómo se debió sentir Paul Averhoff durante su última carrera».
El actor Dieter Hallervorden corriendo en la maratón de Berlín 2012 Vivir sin parar, de Kilian Riedhof
«[la carrera de maratón] finaliza en un estadio olímpico totalmente lleno de espectadores y en el que entran casi 80.000 personas. Para la película "hemos realizado algunos trucos", cuenta Boris Schönfelder. Sólo hemos cubierto pequeñas tomas con espectadores, el resto se rellenó virtualmente o se combinó con material ya existente. En agosto de 2012 pudimos rodar durante la competición de atletismo ISTAF. El estadio estaba a rebosar y hemos integrado esas tomas. Al final ha encajado todo perfectamente».
Paul y su esposa Margot solían decir que eran como el viento y el mar, de ahí que suene La mer, de Charles Trenet, durante los créditos de la película. Con ella cierro esta reseña.
Nota: Esta entrada está dedicada a mi tío José Fernández Quintana, que a sus 75 años sigue dando zancadas.
José Fernández Quintana, mi tío Pepe
Esa señora tiene un extraño sentido del humor. ¿Cómo va a prohibirme correr? Eso es imposible. No se le puede prohibir nadar a un pez, ¿no?
Si os gustó esta reseña os animo a haceros seguidores del blog y a curiosear entre los archivos del mismo, 250 entradas que dan para muchas horas de lectura.
Atletas máster tras la final de 200m lisos en el Campeonato del Mundo Máster Málaga 2018. Juventud sin límites (5/5) Fotografía: Susana Girón (EL PAÍS)
El año pasado se celebró el Campeonato de España de Veteranos (no me acostumbro a eso de Máster) en Málaga, pero no pude acercarme a las gradas del estadio porque ese mes de junio volvieron a ingresar a mi madre en el hospital y, por si eso no fuera suficiente, mis dos hijos dieron positivo en la prueba de detección de la COVID-19. De esa manera, el azar evitó que se me pusieran los dientes largos, que es lo que me suele ocurrir cada vez que veo correr a los atletas veteranos: un sentimiento de envidia sana que no se puede evitar.
Unos años antes sí asistí al estadio Ciudad de Málaga para ver el Mundial de Veteranos, que se celebró entre el 5 y el 16 de septiembre de 2018, e incluso escribí un artículo* en el que relacionaba dicho campeonato con los lienzos atléticos que colgaban de las paredes del Museo Ruso de la ciudad, esa pinacoteca que algunos cuestionan ahora a cuenta de la invasión rusa de Ucrania. A pesar de la desolación, la crueldad y la destrucción de estos días, pienso que habría que reflexionar cuidadosamente sobre este tema. ¿Se debe mezclar la cultura y el deporte con la política? Creo que debemos mostrar nuestra solidaridad con el pueblo ucraniano y condenar la invasión de sus fronteras y la muerte injustificada de civiles, pero me parece injusto castigar a artistas y deportistas por las acciones de sus gobernantes, más cuando hay miles de rusos detenidos por manifestarse en contra de la guerra. Rechazar a los deportistas solo por su nacionalidad, como ha ocurrido con el veto a los atletas rusos y bielorrusos en el pasado Mundial de Atletismo de pista cubierta que se celebró en Belgrado, o la expulsión de la Fórmula 1 del piloto Nikita Mazepin, es convertir la cultura y el deporte en otro frente de guerra. ¿Por qué no se les dejó competir como neutrales, sin banderas, himnos ni distintivos? Y que decir de otros boicots absurdos e inconcebibles, como la anulación hace unas semanas de la proyección de la película Solaris, del director Andréi Tarkovski, quien sufrió en vida la censura soviética y el exilio.
Corredores, obra de Alexander Deyneka, 1932-1933 Fotografía: Lucía Rodríguez
Esta tarde, teñida de naranja oscuro por la calima, me he puesto a leer algunos recortes de prensa que tenía amontonados en la mesa de la cocina, y me he topado con la fotografía que abre esta entrada. Aparece en la sección 'Exposición' del diario EL PAÍS del viernes 31 de diciembre de 2021. La imagen, tomada en ese campeonato del mundo de veteranos de 2018 del que les hablaba, es obra de Susana Girón, de su serie 'Juventud sin límites'.
Juventud sin límites. Fotografía: Pedro Delgado
Luego, he buceado en internet para mostrarles las otras cinco imágenes que componen la serie.
Teresa Liras, atleta máster de 67 años Entrenando el lanzamiento de peso en Majadahonda Madrid, 2015. Fotografía: Susana Girón (EL PAÍS) Juventud sin límites (1/6)
Atleta australiano en los 3.000m obstáculos Campeonato del Mundo de Atletismo Máster, Málaga 2018 Fotografía: Susana Girón (EL PAÍS) Juventud sin límites (2/6)
Atleta estadounidense (categoría 80 a 84 años) en los 200m Campeonato del Mundo de Atletismo Máster, Málaga 2018 Fotografía: Susana Girón (EL PAÍS) Juventud sin límites (3/6)
El atleta Luri Polovshchkov en los 1.500m 75 a 79 años Campeonato de Europa de Atletismo Máster, Madrid 2018 Fotografía: Susana Girón (EL PAÍS) Juventud sin límites (4/6)
Atletas máster de la categoría 80 a 84 años tras la prueba Campeonato del Mundo Máster en Málaga 2018 Fotografía: Susana Girón (EL PAÍS) Juventud sin límites (6/6)
Tengo subrayada una frase en el libro que estoy terminando de leer (Nacidos para correr, de Christopher McDougall) que entronca muy bien con eso de la juventud sin límites. Dice así:
«Uno no deja de correr porque se hace viejo, uno se hace viejo porque deja de correr.»
Jack Kirk, El Demonio de Dipsea
Sea como sea, no lo dejen.
Nota: Les dejo aquí la página de la fotógrafa Susana Girón por si quieren ver sus otros proyectos:
Atletismo en el Museo Ruso de Málaga. Fotografía: Lucía Rodríguez
Hace unas semanas me acerqué al Museo Ruso de Málaga para ver los últimos coletazos de la exposición Radiante porvenir, 132 obras procedentes del Museo de San Petersburgo que han estado colgadas durante doce meses en los pabellones de Tabacalera. Para mi sorpresa, una de las salas estaba dedicada al deporte. Y, salvo tres o cuatro cuadros, todos hacían referencia al atletismo, un deporte que también brilló en el mes de septiembre en la misma Tabacalera, con la ceremonia de inauguración del Campeonato del Mundo de Atletismo de Veteranos.
Selección de Atletismo Veterano de Guatemala e India (Campeonato del Mundo de Atletismo de Veteranos al Aire Libre) Málaga, septiembre 2018. Fotografía: Pedro Delgado
Tomé ese día algunas fotografías por si escribía algo acerca del campeonato, pero la inspiración no llegó -o no quise escribir de un campeonato en el que no me dejó participar mi fascitis plantar crónica- y las imágenes quedaron arrumbadas en el ordenador. Hoy voy a rescatarlas del archivo y a mostrárselas junto a los cuadros de Aleksandr Deineka, Alexander Samokhvalov y Leonid Chupiatov, deteniéndome en los textos de la audioguía que siempre enriquecen la experiencia.
Corredores, obra de Aleksandr Deineka, 1932-1933 Óleo sobre lienzo, 229 x 259 cm Fotografía: Lucía Rodríguez
El deporte era uno de los temas más populares en el arte soviético de mediados de los años 1920-1930. Los pintores, invitados a crear el ideal de un hombre nuevo, vieron su arquetipo en los deportistas, personas jóvenes y bellas que curtían su espíritu perfeccionando el cuerpo. Aleksandr Deineka, habiendo sido un gran deportista decía: "El deporte tiene una gran peculiaridad, tiene cabida en múltiples ámbitos artísticos. Es un tema inagotable pues es democrático y popular. El deporte reúne todas las tonalidades de las sensaciones, es lírico, es eufórico, está lleno de optimismo, en el se esconde el principio del heroísmo".
Los personajes del cuadro Corredores (Runners) son jóvenes en perfecta forma física en cuya imagen el pintor representa el ideal de los constructores del nuevo mundo, jóvenes desarrollados, fuertes, hermosos y activos. Deineka, revelando estas cualidades en la imagen de los deportistas, recurre a las formas tradicionales del arte de la antigüedad. Trabaja la plástica de los musculosos cuerpos con precisión clásica y los dota de un volumen casi escultórico.
Cabe destacar el dinamismo de la obra. El ritmo de los corredores está construido de tal forma que parece que vemos el movimiento de una sola persona representado en fases, como si se tratase de un rodaje a cámara lenta. Y este dinamismo, junto con los rostros tipificados de los personajes, revela una especie de cuerpo colectivo, bello y atlético preparado para el trabajo y la defensa de la patria.
Inauguración del Campeonato del Mundo de Atletismo de Veteranos en Málaga Instalaciones de Tabacalera, Málaga, septiembre 2018 Fotografía: Pedro Delgado
Detalle de En el estadio, obra de Alexander Samokhvalov, 1934-1935 Óleo sobre lienzo, 121 x 140,5 cm Fotografía: Lucía Rodríguez
En el estadio, obra de Alexander Samokhvalov, 1934-1935 Óleo sobre lienzo, 121 x 140'5 cm Museo Ruso de Málaga. Fotografía: Lucía Rodríguez
Desfile de los atletas en la inauguración del Campeonato del Mundo de Veteranos de Atletismo Delegación de Hong Kong e Italia en el Mundial Master. Málaga, septiembre 2018 Fotografía: Pedro Delgado
Después de la carrera de campo a través, obra de Alexander Samokhvalov 1934-1935. Témpera sobre lienzo, 143 x 64 cm Fotografía: Lucía Rodríguez
"No existe en este mundo vestido mejor que el bronce de los músculos y el frescor de la piel", decía el gran poeta y dramaturgo ruso Vladimir Mayakovski. Durante la época soviética el desnudo estaba incluido en el concepto artístico como una poderosa arma que influía en el mundo en la activa reconstrucción de la vida, al igual que en la antigua Grecia, el deporte simbolizaba la armonía física y espiritual del nuevo hombre, personificaba la fuerza, la salud y la alegría. En las obras de Alexander Samokhvalov, a menudo veremos deportistas, modelos, gente en la calle y en fábricas.
En este cuadro, la imagen corporal predomina sobre el sentido psicológico de la obra. El personaje principal es la perfección plástica a la que debe corresponder la salud interior. El pintor, al mostrar la belleza del cuerpo femenino desde un enfoque clásico, no intenta copiar a los maestros de la antigüedad sino que su afinidad con los maestros del pasado se manifiesta en la moderación y la armonía de la obra. La protagonista del cuadro no solo expone su tranquila desnudez sino que también evoca una gran escultura por su pesadez e integridad. En los lienzos de Samokhvalov, las deportistas poseen rasgos típicamente masculinos, fuerte ímpetu, virilidad y libertad interior. Y aunque sus cuerpos pareces estatuas de diosas griegas, sus rostros reflejan el carácter de la nueva y grandiosa época; por consiguiente, la desnudez se convierte en un elemento de gran estilo.
Atletas colombianas en la inauguración del Mundial de Atletismo de Veteranos al Aire Libre Málaga, septiembre de 2018 Fotografía: Pedro Delgado
Mediodía, obra de Aleksandr Deineka, 1932 Óleo sobre lienzo, 59'5 x 80 cm. Museo Ruso de Málaga Fotografía: Lucía Rodríguez
Atletas australianos en la inauguración del Campeonato del Mundo de Atletismo de Veteranos World Master Athletics Championships. Málaga, septiembre de 2018 Fotografía: Pedro Delgado
Paisaje con árbol rojo(Carrera), obra de Leonid Chupiatov, 1938 Óleo sobre lienzo, 136 x 132 cm Fotografía: Lucía Rodríguez
Atletas mejicanas en la inauguración del Campeonato del Mundo de Atletismo de Veteranos World Master Athletics Championships. Málaga, septiembre de 2018 Fotografía: Pedro Delgado
Mi amigo Paco Caballero con atletas guatemaltecos y estadounidenses Inauguración del Mundial de Atletismo de Veteranos 2018 en Málaga Fotografía: Pedro Delgado
Atletas irlandeses en el World Master Athletics Championships, Málaga 2018 Fotografía: Pedro Delgado
Inauguración del Campeonato del Mundo de Atletismo de Veteranos en la Tabacalera Málaga 2018. Fotografía: Pedro Delgado
Inauguración del Campeonato del Mundo de Atletismo de Veteranos, Málaga 2018 World Master Athletics Championships, Málaga 2018 Fotografía: Pedro Delgado
Mi enhorabuena a todos los participantes, y también a todos los malagueños que se colgaron una medalla o estuvieron en un tris de conseguirla.
Estos días, mientras trato de aterrizar mentalmente y adaptarme a la vida cotidiana y sigo por televisión lo que queda del Campeonato del Mundo de Atletismo que se celebra en Pekín, repaso la prensa atrasada para ponerme al día de lo acontecido en mi ciudad y en el mundo. Es así como me encuentro con una noticia que me hace sonreír. Apenas ocupa unos centímetros en la página de deportes del Diario Sur(lunes 17.08.15), pero a mí me alegra una enormidad: Juan Vázquez, campeón del mundo de maratón veterano. Si ya es meritorio ganar un Mundial, imagínense lo que es ganarlo tres veces. Vaya desde aquí mi enhorabuena al amigo Juan, perote de oro, aloreño de lujo.
Mi enhorabuena al amigo Juan Vázquez. También a Nachete, que sigue intratable.
Tengo en un archivo unas fotografías que me hice con Juan en el Campeonato de España de Atletas Veteranos que se celebró en Águilas, Murcia, en junio y julio de 2012. En ellas posamos con nuestras medallas. Juan compitió en la categoría M-50 y yo en la M-45. En aquel campeonato Juan consiguió tres oros, en los 1.500 metros, los 3.000 metros obstáculos y los 5.000 metros, y yo un oro y un bronce en las dos pruebas en las que participé: los 3.000 metros obstáculos y los 5.000 metros.
Pedro Delgado y Juan Vázquez en el Campeonato de España de Atletas Veteranos
Águilas, Murcia, 2012
Juan Vázquez y Pedro Delgado en el Campeonato de España de Atletismo Veteranos Águilas, Murcia, 2012
En el mismo diario, pero del viernes 14, leo que Málaga acogerá en 2018 el Mundial de atletismo de veteranos. Entonces me pregunto si para entonces estaré corriendo, si para entonces me habrá abandonado esa fascitis plantar que me tiene desde hace ya tanto tiempo en el dique seco. Como dice la canción, Chi lo sa?, pero ojalá que empiece a entrenar ahora en septiembre y no me duela nada.
La prensa también trae noticias tristes, como el fallecimiento del piloto de Formula 1 Jules Bianchi, y otras que me asquean, como esos 28 nuevos casos de dopaje que se han detectado al reanalizar con los nuevos avances científicos muestras de orina tomadas en los Mundiales de Helsinki 2005 y Osaka 2007 (Diario Sur 12.08.15). Aunque la Federación Internacional de Atletismo les ha abierto expedientes disciplinarios, no ha revelado sus identidades debido a los procesos legales, tan sólo ha comunicado que la mayoría de ellos ya están retirados y que ninguno participará en el Mundial de Pekín. Esperemos que esos nombres aparezcan para ponerle cara a los tramposos y que no recaigan sospechas sobre los que juegan limpio.
Apenas llevo vistos unos cuantos periódicos, pero, como ven, han dado para mucho. Fotografías: Francisco Román.