sábado, 8 de febrero de 2014

¡RECUPERATE PRONTO, CAMPEÓN!

Juan Sarria Cuevas
Del 400 (49"2) al maratón (2h19'04")

Como decía Oscar Tusquets en Todo es comparable, el diseño es algo fundamental en nuestra vida; pero claro está, el diseño bueno, porque el malo... Y si no que le pregunten a mi amigo Juan Sarria Cuevas que el otro día, cuando iba en moto y lloviznaba, pisó una de esas rejillas de ventilación de las del metro y se fue al suelo. Esas rejillas son un peligro de muerte los días de lluvia: a Juan, con la clavícula rota en tres trozos, le ha costado una buena operación y tener que estar inmovilizado un montón de días. Y encima hay que dar gracias porque no viniese ningún coche detrás.
 Tomad nota, motoristas y ciclistas. Y a ti, Juan, ánimo, que lo peor ya ha pasado.
  Un abrazo desde Calle 1.

3 comentarios:

  1. A mí los objetos mal diseñados, o no diseñados en absoluto, que más me fastidian son las alarmas que les ponen a los libros en el interior de la contraportada, un parche cuadrado que has de dejar allí para siempre a riesgo de destrozar el libro si intentas quitarlo, y los sobrecitos de champú de algunos hoteles que no hay forma de abrirlos.
    El primer problema lo he solucionado no comprando ningún libro que lleve la dichosa alarma (cada vez es más difícil, pues muchas cadenas se los ponen a todos los ejemplares y al devolverlos entran en la cadena de distribución, con lo que puedes encontrarlos en cualquier librería) y el segundo llevándome de casa los frasquitos con champú. Pero a ver qué solución le da el Ayuntamiento o la Junta a esas rejillas de ventilación. Yo de Juan reclamaba daños y perjuicios y, de paso, un mejor diseño.
    Saludos.
    Pedro Delgado

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    1. Buenos días, Pedro.

      Coincido contigo en que el Ayuntamiento o la Junta deberían haber instalado un modelo de rejillas diferente, antideslizante, porque la calzada por donde circulan los vehículos debe hacer honor a su nombre: ser firme. Y está claro que unas rejillas de metal pulido no lo son. Mi consejo como abogado es que tu amigo reclame contra el Ayuntamiento, que es el titular de las vías públicas municipales y el responsable de garantizar su mantenimiento en las debidas condiciones para cumplir su fin, que no es otro que ser aptas para la circulación sin que los usuarios -en este caso motociclistas- puedan sufrir caídas los días de lluvia. El problema de estas batallas legales es que son muyyyy laaargas, porque la Administración siempre se niega a reconocer los errores, y al final hay que ir a juicio contra ella.

      Felicitaciones por tu blog. Me ha traído recuerdos muy entrañables de nuestra etapa en el colegio Los Olivos. ¡Qué tiempos aquéllos!

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    2. Jeje, ya veo que ha funcionado la promoción de nuestro amigo Casero entre los antiguos compañeros de estudio. Me fui de Los Olivos después de terminar 1º de BUP, pero ya sabéis que guardo un grato recuerdo de aquella época.
      Un gran saludo, extensible a todos los que os vayáis acercando a "estas páginas".

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