viernes, 8 de marzo de 2019

MUJERES EN EL DEPORTE


"La lucha por la justicia social a menudo empieza en un terreno de juego o en una pista deportiva".

Atleta en el Centro de Alto Rendimiento de Granada, 26 de septiembre de 2016
 Fotografia: Lucía Rodríguez Vicario

En el Día de la Mujer quiero recomendarles el libro Mujeres en el Deporte, escrito e ilustrado por la estadounidense Rachel Ignotofsky. Editado al alimón por Nørdicacómic y Capitán Swing –para quien no lo sepa apuntar que ambos editores son hermanos–, viene a visibilizar a las atletas, con un compendio de 50 intrépidas deportistas que van desde la década de 1800 hasta la actualidad, mujeres que, como dice el subtítulo, jugaron para ganar. Desde la patinadora artística Madge Syers a la gimnasta Simone Biles, pasando por nombres tan conocidos como la también gimnasta Nadia Comaneci, la tenista Serena Williams, la alpinista Junko Tabel, la velocista Wilma Rudolph, la esquiadora Lindsey Vonn o la nadadora Katie Ledecky.

La velocista Wilma Rudolph. Mujeres en el Deporte, de Rachel Ignotofsky
Editado por N
ørdicacómic y Capitán Swing. Montaje fotográfico: Lucía Rodríguez

 Rachel Ignotofsky ha prestado además atención a esas deportistas que tienen algún tipo de discapacidad física, mental o sensorial, y que todavía lo han tenido más difícil en el mundo deportivo. Ahí están la paratriatleta Melissa Stockwell o la corredora en silla de ruedas Chantal Petitclerc.

La corredora en silla de ruedas Chantal Petitclerc. Mujeres en el Deporte, de Rachel Ignotofsky
Editado por N
ørdicacómic y Capitán Swing. Montaje fotográfico: Lucía Rodríguez

La paratriatleta Melissa Stockwell en el libro Mujeres en el Deporte, de Rachel Ignotofsky
Editado por N
ørdicacómic y Capitán Swing. Montaje fotográfico: Lucía Rodríguez

"Tenemos el poder de elegir nuestra historia [...]. Quiero ser conocida como alguien que convirtió algo muy trágico en un triunfo".
Melissa Stockwell

 Es un libro tremendamente gráfico que convendría tener en todas las bibliotecas de los institutos de enseñanza secundaria, como fuente de inspiración para esas alumnas que les gusta la actividad física y quieren llegar a ser deportistas. Y aún sería más necesario en las bibliotecas de los colegios, pues todavía hay padres –afortunadamente cada vez menos– que consideran que el ejercicio físico no es apropiado para sus hijas, como si el deporte las fuera a masculinizar. Fíjense en los críos cuando vayan al parque. A los niños se les deja hacer libremente, pero las niñas todavía tienen que oír eso de "no corras", "no saltes", "no te subas ahí"..., que te vas a caer o a ensuciar. Por eso me encanta cuando veo a las niñas en las escuelas deportivas de iniciación.
"Este libro está lleno de historias de niñas que crecieron para lograr sus mayores sueños..., historias de mujeres que llegaron hasta el límite, hicieron lo imposible y se convirtieron en leyendas".
 Estas páginas también desmienten el absurdo mito de que el cuerpo de la mujer es débil, algo que se consideró durante mucho tiempo y que llevó a vetar la participación femenina en muchas pruebas. En atletismo, por ejemplo, los últimos vetos, ya hoy por fin superados, estaban en las pruebas de los 3.000 metros obstáculos (que no apareció en el programa olímpico hasta el año 2008 en Pekín), y los 50 kilómetros marcha (en los Juegos de Rio 2016 sólo pudieron marchar sobre la distancia de los 20 Km, pero al año siguiente, en el Mundial de Londres, ya pudieron hacerlo sobre la misma distancia que los hombres).
 Imaginaros que pruebas que hoy vemos tan normales, como el salto de pértiga y el lanzamiento de martillo femenino, no tuvieron cabida en el programa atlético hasta el año 2000.
 Por otra parte, desde el año 2004 las mujeres pueden participar en la prueba del Decatlón, aunque en los grandes campeonatos su prueba oficial sigue siendo el Heptatlón.

La heptatleta Jackie Joyner-Kersee en Mujeres en el Deporte, de Rachel Ignotofsky
Editado por N
ørdicacómic y Capitán Swing. Montaje fotográfico: Lucía Rodríguez

 Hoy día, la única prueba que solo se disputa en la modalidad masculina son los 110 metros vallas, corriéndose 100 metros vallas en la categoría femenina.
"Este es uno de los libros que estábamos esperando: un compendio de grandes mujeres deportistas y las dificultades a las que tuvieron que hacer frente. Tal como nos enseñó Billie Jean King, "la presión es un privilegio".

La tenista Billie Jean King en Mujeres en el Deporte, de Rachel Ignotofsky
Editado por N
ørdicacómic y Capitán Swing. Montaje fotográfico: Lucía Rodríguez

1 comentario:

  1. Vayan mis disculpas al traductor del libro, Pedro Pacheco González, por no mencionarlo en la entrada. Corrijo desde aquí el lapsus.

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