jueves, 23 de abril de 2015

DE NUEVO POR AQUÍ


La primera escayola de mi vida

Este es uno de los dos motivos por los que he tenido abandonado el blog últimamente: una escayola en la mano izquierda por una distensión de ligamentos del pulgar, lo que se conoce como "pulgar del esquiador". Afortunadamente, no tuve que dejar de esquiar, pues me la pusieron a la vuelta, ya en Málaga. El viaje fue estupendo: los alumnos aprendieron a esquiar o a surfear sobre la nieve, y se lo pasaron en grande. Una experiencia que seguro no olvidarán. O mejor dicho, no olvidaremos.


Hotel 2000. Estación de esquí de Port Ainé, 2015  (Fotografía: Pedro Delgado)

Pedro Delgado en la estación de esquí de Port Ainé (Fotografía: Javier Guijarro)


 El otro motivo, más happy, es que para final de mes llega a las librerías mi nuevo libro, y he estado corrigiendo las pruebas de imprenta y creando un blog con el que arroparlo.




http://cartadesdeeltoubkal.blogspot.com.es/


 Aprovechando que hoy es el día del libro, os invito a curiosear este nuevo blog (más parecido a una página web) y a que os hagáis con un ejemplar del libro en cuanto llegue a las librerías. Si lo queréis dedicado, podéis pasaros el próximo día 9 de mayo por el Palmeral de las Sorpresas donde, a partir de las 19:00 horas y dentro de los actos programados para la Feria del Libro, estaré firmando ejemplares en el stand de Proteo y Prometeo. Será un placer veros por allí. 

 Y de paso, y como éste es un blog de atletismo, os animo en día tan señalado a releer algunas de las críticas literarias, relacionadas con este bello deporte, que encontraréis en este blog o en la sección Calle 1 de la página web El loco que corre.
http://www.ellocoquecorre.com/category/cultura/calle-1/


Aquí os dejo unas pinceladas de dos de ellas:


LA MEDIA DISTANCIA
Alejandro Gándara
Alejandro fue atleta en su juventud, y eso se nota y se agradece porque uno disfruta del libro por partida doble. Por un lado la lectura de lo que le acontece a Charro -quien tras ganar una vuelta pedestre a su pueblo es instado a correr en el Helmántico-, y por otro la de esas cosas con las que uno puede sentirse identificado: lugares comunes como las maneras que cada uno tenía de enroscar los clavos en las zapatillas o de sopesar si merecía la pena seguir corriendo por la fuerza de la costumbre.


CEMENTERIO DE PIANOS
José Luis Peixoto

Toda Olimpiada tiene sus héroes, pero estos no son únicamente los que se cuelgan las medallas, los hay que tienen que enfrentarse a las adversidades: atletas que se desorientan y no atinan a dar con la meta; atletas que caen por un tropiezo o un empujón y se levantan para seguir; atletas que llegaban con la vitola de favoritos y sucumbieron ante el coraje de otros; atletas que se retiran, que abandonan la pista mientras los demás continúan corriendo y desaparecen del mundo perseguidos por sus fantasmas, presos de sus remordimientos; y, por último, los hay que fallecen en el esfuerzo como personajes de una tragedia griega. A este último grupo es al que pertenece el héroe de Cementerio de pianos.

Pueden leer la crítica completa en:




 



No hay comentarios:

Publicar un comentario